Uno para ti…dos para mí”. ¿Has oído a tu hijo “compartir” así con sus amigos? Esto puede funcionar con niños cuando reparten golosinas, pero como mujer de Dios tú tienes que seguir una fórmula distinta. Te garantizo que tu vida será mejor si el orden es: Dios primero, otros después.
Bendice y sirve a tu esposo, a tus hijos, a sus familias, a tu iglesia, tu trabajo, y demás. Pero empieza siempre con Dios. Es un paso sencillo para obtener la fórmula de Dios para el orden en tu vida.
En Juan 15:5 Jesús dijo: “separados de mí no pueden ustedes hacer nada”. ¡Necesitamos recordarlo! Examina tu
calendario: ¿incluye tiempo prioritario con Dios? Dios primero, después los
demás. Esto cambiará tu vida y tu familia.
Oremos🙏🏻
🌟Dios, si me alejo de tus prioridades para mí, dame un recordatorio para volver al orden correcto. Sé que cuando te doy el primer lugar en todo lo que hago y busco, invierto en el bienestar y en el futuro mío y de mi familia.


Publicar un comentario
Gracias por tus comentarios, son muy importantes para mi.